Es la primera pregunta de toda familia, y la respuesta honesta incomoda: depende. No por evasión, sino porque el mismo domicilio puede necesitar acompañamiento ocho horas o enfermería titulada las veinticuatro, y eso son servicios distintos.
Lo útil no es un número suelto, es entender qué lo mueve. Con eso puedes leer cualquier cotización y saber si te están comparando peras con peras.
Las seis variables que determinan el costo
1. El nivel de personal
Un cuidador, un auxiliar de enfermería y un licenciado con cédula tienen tarifas distintas porque tienen alcances distintos. Es la variable que más pesa. Si una cotización es notablemente más barata, lo primero que hay que revisar es qué nivel te están ofreciendo.
2. La duración del turno
Ocho, doce o veinticuatro horas. El turno de 24 horas requiere relevos —una persona no puede estar despierta y atenta ese tiempo— así que no cuesta tres veces el de ocho: cuesta lo que cuesten los relevos necesarios.
3. La complejidad clínica
No es lo mismo acompañar a una persona autónoma que manejar un paciente con sonda, úlceras por presión, oxígeno y seis medicamentos al día. A mayor complejidad, mayor nivel de personal y por tanto mayor costo.
4. La continuidad
Contratar días sueltos suele salir más caro por día que contratar por semana o por mes. La continuidad también mejora el cuidado: el personal conoce al paciente y detecta cambios que alguien nuevo no vería.
5. El horario
Los turnos nocturnos, los fines de semana y los días festivos tienen tarifas distintas al turno diurno entre semana.
6. La zona
Dentro de CDMX y el área metropolitana, la distancia y el tiempo de traslado influyen en la disponibilidad de personal y por tanto en el costo.
Cómo comparar dos cotizaciones
Antes de comparar cifras, iguala las condiciones. Pregunta lo mismo a todos:
- ¿Qué nivel de personal incluye? ¿Cuidador, auxiliar o licenciado con cédula?
- ¿Cuántas horas dura el turno y qué pasa si se extiende?
- ¿Está incluida la supervisión? ¿Y la sustitución si la persona falta o no funciona?
- ¿Hay cargos aparte por festivos, traslados o procedimientos específicos?
- ¿Quién responde si hay una incidencia a las tres de la mañana?
Dos cotizaciones con el mismo número pueden ser servicios completamente distintos.
Los cinco errores que salen caros
- Contratar por precio sin verificar el nivel. Si el caso requiere manejo de sonda y contrataste acompañamiento, la familia va a terminar haciéndolo.
- No preguntar por la sustitución. Si la persona se enferma un domingo, alguien tiene que cubrir.
- Ignorar la supervisión. Sin seguimiento, nadie detecta que la úlcera está avanzando o que la medicación no se está dando bien.
- Contratar de más “por si acaso”. Un licenciado para un caso que solo necesita compañía es dinero que se podría destinar a más horas de cobertura.
- No revisar la indicación médica antes de cotizar. Ahí está escrito el nivel que necesitas.
Un atajo: toma una foto de la hoja de alta o de la indicación médica. Con eso, quien te cotice puede decirte el nivel exacto que corresponde en lugar de darte un rango genérico.
¿No sabes qué nivel necesita tu caso? Mándanos el diagnóstico o la indicación médica y te decimos qué corresponde, antes de hablar de precio. La valoración no tiene costo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no publican precios en el sitio?
Porque un precio sin conocer el caso engaña. El mismo domicilio puede necesitar un auxiliar ocho horas o un licenciado las veinticuatro, y son costos muy distintos. La valoración es sin costo y de ahí sale una propuesta cerrada.
¿El turno de 24 horas cuesta el triple que el de 8?
No. El turno de 24 horas se cubre con relevos, así que el costo responde a la estructura de relevos, no a una multiplicación directa.
¿Sale más barato contratar por mes?
En general el costo por día baja con la continuidad, y además mejora el cuidado porque el personal ya conoce al paciente.
¿Hay costos ocultos?
No debería haberlos. Antes de aceptar cualquier propuesta, pregunta explícitamente por festivos, extensiones de turno, traslados y sustituciones.